A partir de mayo de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) retoma horarios estándar pero refuerza la fiscalización digital. Se han identificado 11 conductas críticas, incluyendo la revisión de pérdidas fiscales sistemáticas y esquemas de facturación ilícita. Las empresas deben asegurar la materialidad de sus operaciones para evitar la restricción de sellos digitales.